21| Tuya.
El primer impulso de Val fue salir corriendo, pero no podía, el hombre la alcanzaría de un par de zancadas. Definitivamente no tenía más opción que enfrentarlo.
Junto a la cicatriz, que comenzaba sobre el ojo derecho, atravesaba la nariz y terminaba en la mejilla derecha, había un moretón que antes no estaba y Val estuvo segura que fue por el volcamiento que ella produjo.
— ¿Qué es lo que quieres? — le preguntó y aunque no quiso, la voz le tembló.
— Mírate, te veías más valiente en el auto a