16| Llévame a casa.
Val sintió miedo, miedo como nunca había sentido en su vida, ni rodar por las escaleras, ni que la abandonaran en el hospital. En ese momento se sintió tan paralizada que todos los músculos se le agarrotaron.
Podía sentir el cuerpo tembloroso de Ana Leticia a su lado en el asiento.
La capucha no le dejaba casi ni respirar y estaba comenzando a ahogarse. El auto arrancó a toda velocidad y salió a la ciudad.
— ¿Por qué trajeron a las dos? — le preguntó un hombre a otro.
— No sabemos cual es c