Narra Liora...
Mia caminaba a mi lado, absorta en sus pensamientos. Tenía una expresión tranquila y distante. Su silencio no resultaba incómodo, pero sí pesado.
Se acomodaba una y otra vez un mechón de cabello negro azabache detrás de la oreja. Luego parecía olvidar que ya lo había hecho y repetía el movimiento, como si intentara atrapar una idea que se le escapaba.
La dejé continuar así más tiempo del necesario, principalmente porque todo estaba tranquilo y a mí me gustaba la tranquilidad.