Narra Liora...
Las puertas del castillo se abrieron con un último clic y un gemido que resonó por el silencioso salón dorado, como un aliento contenido que, por fin, se liberaba.
Miré la espalda de Bianca, desconcertada.
No, más bien estaba irritada. ¿Cómo había conseguido abrirlas?
La magia antigua estaba grabada en las piedras de este lugar. Era tan antigua que no podía imaginar que alguien la hubiera logrado manipular.
Aun así, no me gustaba no saber la respuesta.
Sobre todo cuando algu