Narra Liora...
Las puertas principales del castillo se alzaban ante nosotros, altas y antiguas, talladas con figuras de lobos que mostraban los colmillos y enredaderas curvas. Un poder sellado en la piedra desde hacía siglos impregnaba todo el lugar.
No parecían crujir. Parecían respirar. Como si fueran conscientes de nuestra presencia.
Y luego estaba la tensión.
Detrás de mí, podía oír a Jessica juguetear con su pulsera, esforzándose demasiado por no ser la primera en romper el silencio. Lo