Los minutos transcurrieron y en el interior de la propiedad de Andrei, Irina sintió que estaba viviendo los últimos instantes de su existencia.
Andrei había perdido la cabeza, lanzó el saco al piso, y no hacía otra cosa más que gritar ofensas en contra de Irina, ella no podía contener el llanto, por más que deseaba atacarlo, no lo podía hacer.
—Tu padre y tu hermano también van a lamentar lo que has hecho, porque ellos recibirán un castigo de mi parte, y ese será la muerte; disfrutaré acabar