Cap. 43
Pov Lilian
Toco ligeramente el micrófono por encima de la tela del vestido como si por alguna extraña razón este hubiera desaparecido y todo era un sueño.
La idea de tener que elegir donde ponerlo, me asusta e inquieta. No soy una persona entrenada, por lo que no se cuál sería un escondite perfecto para el micrófono o cual podría ser el lugar más adecuado. Incluso siento que fue todo un logro poner el otro micrófono en el despacho de Alonso sin que este se diera cuenta.
—Hay tres lugares que se