Capítulo 62.
Edmond.
La fiebre ha pasado, pero los escalofríos aún me recorren el cuerpo. Es absurdo el vuelco que ha dado mi vida. Todo lo que creí, toda mi felicidad se deshace como castillo de arena frente a un huracán. No dejo de sentirme estúpido, crédulo, por dejar que esa mujer haya manipulado tantos años haciéndome creer que era el padre de Éline... El temblor estremece mi pecho, paso las manos por el rostro antes de seguir escribiendo al detective. Recomienda cautela, no anticiparme a los hechos an