Capítulo 61.
Simone.
—No me gusta la sopa —se queja.
—Estás resfriado, te sentará de maravillas. Además, la noche en la que regresé no parecía incomodarte, bien que te la comiste.
—Eso fue porque no sabía que lo habías hecho tú.
El tono de voz es tan déspota, cargado del repudio que me hace encararlo con el enojo a flor de piel. Él arquea una ceja, espera el remolino de insultos atorados en mi garganta, sin embargo, vuelvo a inspirar profundo, no deseo discutir.
—Sé que me detestas, Edmond, pero lo único qu