Capítulo 48.
Edmond.
Hemos bebido una botella y media del vino más caro que hay en el hotel. Su perfume se ha tomado la habitación completa, es un Musk de mi última colección. Llevo la noche entera cargando su egocentrismo de halagos, ella ha dejado claro como quiere que termine la velada; lo que no tiene en cuenta es que no estoy aquí para follarla como un salvaje como sugiere sino para llegar al fondo del asco de persona que en realidad es. No sospecha que la estoy grabando.
—El imbésil nunca supo que fui