Simone.
La felicidad huele a rosas, claveles y violetas, todas mezcladas con la fragancia de Edmond, con cada beso cargado de amor. Es dicha lo que recorre mi cuerpo, lo que activa mi mente y me recuerda que a pesar de contarle la verdad, él me eligió; dispuesto a quererme a reparar mis grietas, a amarme como soy. No deseo más en esta vida. Solo a él, y lo que provoca cuando estamos juntos. Rodamos sobre los pétalos, entre besos y caricias, sonreímos como niños, disfrutamos el momento como si e