Capítulo 15.
Edmond.
La voz afligida de Simone hace que me siente en la cama de un salto. Sus ojos llorosos me miran, no puedo evitar asustarme.
—¿Qué sucedió, Simone? ¿Está bien Éline?
—¿Por qué te fuiste? Me dejaste sola bajo esta enorme tormenta, te he buscado por toda la casa.
Está aterrorizada, y no es para menos, afuera la lluvia hace un estruendo monumental. Los truenos explotan sobre el cielo como bombas de luz. El clima es impredecible, pero no creí que fuera a empeorar otra vez.
—Lo siento, la tor