Capítulo 16.
Simone.
Un hombre baila conmigo, jazmines nos rodean; no logro ver su rostro; pero si siento el calor de sus manos recorriendo mi cintura. Música; sonrisas; su aroma delicioso regodea mis sentidos; es una fragancia que antes he olido; enigmática, avasalladora; huele a él, a Edmond… «Edmond… Edmond…»
—¡Edmond! —despierto con su nombre en mis labios.
Estoy sudando, creo que he tenido una pesadilla, el corazón late acelerado. No puedo creer que también se cuele en mis sueños. Sigo en su habitación