Punto de vista de Elena
El aire tranquilo y gélido que aún se aferraba a mi gabardina pareció evaporarse al instante, reemplazado por una tensión eléctrica y sofocante.
No entré en pánico. No jadeé. La mujer que había fregado, cocinado y sonreído a un niño pequeño había desaparecido, reemplazada sin