Punto de vista de Elena
El aire frío de la ciudad fue una descarga eléctrica intensa y penetrante.
Al salir a la acera, ajustándome las solapas de mi gruesa gabardina gris oscuro, el gélido viento invernal azotó la avenida. Traía consigo el inconfundible y embriagador aroma de Nueva York de noche: cacahuetes tostados de un puesto callejero, el penetrante olor a gases de escape y el gélido aroma de la lluvia inminente.
Metí las manos en los bolsillos y simplemente caminé.
No paré un taxi porque