Capítulo 39. El aliado.
Cuando Elena llegó a la salita, Jacob se encontraba de pie junto al sofá. La recibió con una sonrisa abierta. Se aproximó enseguida para saludarla con un beso y ayudarla a llegar a una silla y sentarse.
—Gracias por recibirme —dijo el hombre ubicándose junto a ella, sentándose en la esquina de un sofá—. Pensé que estarías en cama.
Elena sonrió por cortesía.
—Tendría que estar semi inconsciente para estar en cama, o con mis pies tan adoloridos que hasta las miradas le causarían malestares.
Jacob