Capítulo 25. Una minuciosa revisión.
Elena pasó las primeras horas de la mañana con los trillizos, acompañándolos en una rutina que ya le resultaba natural.
Leo hablaba emocionado de reorganizar su colección de autos, Max practicaba frente al espejo movimientos aprendidos de memoria y Theo hojeaba sus historietas con la seriedad de un archivista.
Cuando el reloj marcó casi el mediodía, los envió a sus habitaciones.
—Se dan un baño rápido y se cambian de ropa. En media hora bajamos a almorzar.
Los niños obedecieron sin protestar. E