Capítulo 15. Otro error.
Elena regresó el lunes a la mansión McGrath con el estómago tenso y la mente encendida. La llamada que recibió el día anterior seguía resonándole en la cabeza como un eco persistente.
«Tu padre no quería vender, pero lo obligaron».
Esa frase reconfiguró todo en su interior. Ya no era solo venganza lo que la impulsaba, sino una necesidad urgente por entender quién había movido los hilos para que esa venta se llevara a cabo y por qué.
Apenas cruzó la puerta principal, los niños aparecieron.
Leo f