Cap. 67: Silencios y amenazas.
El silencio en el pasillo era irreal. Cada segundo caía con un peso distinto, como si el tiempo se hubiera vuelto un enemigo invisible. April tenía los brazos cruzados sobre el pecho, la mirada clavada frente a la puerta, mientras Axel caminaba en círculos y Nathan apoyaba la espalda contra la pared, con las manos en los bolsillos, sin saber si debía acercarse o marcharse.
Entonces, la puerta se abrió.
Un médico joven, de bata blanca y expresión agotada, salió con una carpeta en la mano. Todos