Cap. 42: Triste historia.
Nathan dejó la taza en su plato. Se quedó en silencio, respirando agitado, como si lo que fuera a confesar lo tuviera atorado en la garganta. April no presionó, esperó hasta que él empezó a hablar.
—Malena —dijo, apenas—. Mi hermana.
April parpadeó.
—Era mayor que yo. Mucho mayor. Mi madre murió cuando yo era pequeño… y Malena se convirtió en todo. Mi hermana. Mi amiga. Mi guía. Ella era… especial.
Hizo una pausa. Respiró hondo.
—Administraba uno de nuestros clubes de socios, cuando conoció a R