Sylvia se quedó sin palabras por un rato.
Molesta, discutió: "Tú también sigues despierto".
"Acabo de terminar mi trabajo".
Sylvia frunció los labios, pues no quería saber qué había hecho.
"Di algo".
"Mmmm...".
"Duérmete".
Justo cuando Sylvia quería guardar el móvil, le llegó otro mensaje.
"Responde".
Sylvia respiró frustradamente y simplemente tecleó la misma respuesta de antes.
Finalmente, el chat dejó de sonar.
Con el teléfono apartado, Sylvia se revolvió en la cama, fru