Sylvia contuvo su frustración y dijo: "No. Aún tengo cuadros que terminar".
Odell se quedó callado.
"Si no hay nada más, cuelgo".
"Mmmm".
Su voz sonó mucho más suave, pero eso no impidió que Sylvia colgara.
Justo cuando Odell quería guardar el teléfono, su pantalla se iluminó.
Era una llamada de Tara.
Sus cejas se fruncieron un poco antes de contestar.
Lavoz suave de Tara resonó en sus oídos. "Odell, ¿ya estás aquí? Estoy lista".
Odell recordó inmediatamente que había prometido