Caprice lo fulminó con la mirada sin pronunciar palabra, presionando ambas palmas contra Liam y empujándolo con todas sus fuerzas.
Cuando comenzó a alejarse pisando fuerte, con las mejillas hinchadas de frustración, sintió una mano grande que la agarraba por detrás.
En un instante, se encontró de nuevo en los brazos de Liam, sus brazos largos y nervudos rodeándola con fuerza, haciéndola incapaz de liberarse.
Con un gesto gentil, se inclinó y le plantó un beso en los labios.
Después d