Freya parecía estar a punto de objetar, pero Piper intervino:
—Freya, deja que Caprice nos muestre los alrededores si quiere. Este lugar es enorme y debe haber muchos lugares interesantes que sólo ella conoce. Ha pasado mucho tiempo desde que estuvo allí. He estado aquí y me encantaría verlo.
Freya sonrió y cedió:
—Está bien.
Lana sacó con cautela su teléfono y preguntó:
—¿Puedo tomar fotografías?
Caprice sonrió cálidamente.
—Por supuesto, si quieres.
…
Después de un c