El interior del coche era muy espacioso. El conductor de Isabel estaba al volante y su asistente también estaba en el coche.
Caprice se sentó en el asiento trasero y se sentó junto a Isabel.
Isabel se había dejado caer el pelo elegantemente sobre la espalda. Llevaba un elegante vestido negro de cintura alta, complementado con dos piezas de un collar minimalista pero lujoso que debió costar una fortuna.
Caprice recordaba haber visto siempre a Isabel vestida de manera informal. Era muy ra