Ella fue quien usó el dinero que tanto le costó ganar para comprar toda la ropa de diseñador de alta gama por valor de miles de dólares.
Caprice le proporcionó trabajos a tiempo parcial, asegurándose siempre de conseguir puestos bien remunerados. Incluso Lana, que no enfrentaba preocupaciones financieras importantes, finalmente aceptó los trabajos a tiempo parcial que le recomendó Caprice.
A excepción de Piper, tanto Lana como Freya no sabían que ella era la dueña del negocio desde el princi