Sylvia optó por no unirse a la reunión.
Caprice ladeó la cabeza y miró discretamente hacia la puerta, anhelando reconciliarse con Liam.
Sherry pellizcó juguetonamente las mejillas de Caprice y le aconsejó:
—Caprice, la conexión entre mamá y papá difiere de la que compartes con Liam.
Caprice frunció el ceño, desafiante:
—¿Cuál es la distinción? Si me gusta Liam, es lo mismo.
Sherry, ajustando su tono, explicó pacientemente:
—Tú y Liam sois niños. La forma en que se gustan es dife