En la sala de reuniones, trajeron té y Sherry y sus subordinados ocuparon el extremo opuesto de la mesa. La recepcionista preguntó:
—Señora Fowler, espere un momento.
Sherry respondió con una sonrisa:
—Bien, gracias. A más de veinte minutos de la reunión prevista, la llegada anticipada de los Sager tuvo como objetivo expresar sinceridad en la colaboración. Sherry ejerció paciencia, que era más que su comportamiento habitual.
Sorprendentemente, la puerta se abrió antes de que Sherry pud