No quería perturbar el sueño de Caprice.
Odell frunció los labios, dejó a un lado los documentos que sostenía y dirigió su atención a John.
—¿Por qué estás aquí?
—Sólo una visita rápida. Ha pasado un tiempo desde la última vez que vine aquí, así que pensé en saludar —respondió mientras acunaba a Caprice y se acomodaba en el sofá.
El ceño de Odell se frunció.
—Tengo trabajo que hacer. Si no necesitas nada específico, por favor vete.
John se rio entre dientes.
—No me quedaré mucho