Shermaine volvió a mirar a Sylvia, con expresión llena de sinceridad.
—La señora Carter, el amo Carter y yo somos completamente inocentes.
Sylvia, poco impresionada, se acercó a Charles y simplemente le hizo un gesto para que se fuera. Charles no prestó atención a las palabras de Shermaine y se fue.
Con tono burlón, Charles bromeó con Shermaine:
—Sylvia no es tonta. Guarda tus trucos para alguien ingenuo.
Christopher intervino, intentando calmar la situación.
—Está bien, ya es sufi