Ethan y Kate intercambiaron miradas un largo rato, hasta que finalmente él suspiró y se acomodó mejor en su silla, preparándose para el regaño que seguro le estaba esperando.
—Bien… Dime lo que quieras… Estoy preparado para lo que sea, y si necesito pedir disculpas por algo, lo haré. —La miró muy serio, sorprendiéndola por un momento, hasta que ella sintió la necesidad de apartar la mirada.
—Ethan… Yo… No creas que no agradezco toda la ayuda que me das, por que la agradezco, de verdad que sí.