Cuando Ethan y Kate por fin rompieron el abrazo, se miraron fijamente por un momento, antes de apartar sus miradas con rostros llenos de emociones contradictorias.
—Debes descansar —dijo él con tristeza—. Yo… debo volver al trabajo, si necesitas algo llámame o… ahí tienes un botón para las enfermeras. Volveré luego.
Kate asintió y no dijo nada más, por lo que Ethan simplemente se fue.
Llegó a su trabajo aunque pasaba del mediodía y comenzó a ponerse al día con los pendientes, hasta que su