Mundo de ficçãoIniciar sessãoPero, era evidente que no iba a dejarme ir tan fácil. Su mano firme en mi brazo me lo decía. Por lo que, retrocedí apenas su olor a madera y ámbar, que me hace recordar al cedro que había en la entrada de su casa.
El olor penetrante me trae muchos recuerdos, en su mayoría dolorosos. Por lo que, me aparto rápidamente de él, sintiendo como su toque me ha lastimado lo más profundo de mi mente. — No quiero






