Mundo de ficçãoIniciar sessãoCon indicaciones, llego hasta la cafetería donde los tres chicos con los que había trabajado, levantan su mano para que pueda encontrarlos. La cafetería es ruidosa, pero, apenas llegó, todo queda en silencio y las miradas se fijan en mí.
— Es malo marcharse sin su compañero de almuerzo — dice Helmut y yo descubro que sus miradas se centran en el hombre a mi lado. — Pensé que tenías un almuerzo en u






