Mundo ficciónIniciar sesiónDos días después.
Los hombres lobos se movían de un lado a otro, mientras Albert y Ariana estaban conmigo en la cama hablando de sus deseos y todo lo que querían hacer cuando fueran grandes. Me sorprendía que supieran perfectamente qué era lo que querían.Sobre todo, porque dudo que yo hubiese tenido mi vida resuelta a su edad. Pero, era evidente que no podía compararme con ellos porque siempre me han demostrado que son unos ni






