MARIO
—¿Puedo saber qué diablos te pasa Mario?, estás insoportable, los negocios van bien ¿O no?.
—Déjame en paz Vanessa.
—¡Más te vale que esté todo bien!, que no se te olvide que mi dinero también está invertido en esta maldita empresa, después de todo eso es lo único que nos une.
Mi esposa, mi maldita esposa se larga no sin antes hacerme la vida imposible como ha disfrutado hacerlo en estos últimos meses y esto solo es culpa del maldito de Leónidas, me rió amargamente por la miseria en l