—¡Hemos hecho un gran drama para nada! Lo ven, ese hombre no es mi hijo, no lleva sangre Ackerman en la sangre, solo quiso lastimarnos, como lo hizo con Cory, ahora que sabemos la verdad, debemos dejar esto atrás y continuar —sentenció Orson con una voz que a Amelie le pareció cínica.
—Estoy de acuerdo, olvidemos esto —dijo el abuelo Blard.
—¡De ninguna manera! —sentenció Amelie—. Aun así, Bryce no sea tu hijo, yo quiero el divorcio, Orson.
Los ojos del hombre le miraron incrédulos, no podía