Magnolia observó a su ahora esposo, la sangre escurría de su hombro, ella gritó asustada, se puso entre él y Tyron.
—¡Basta!
—¡Magnolia! —gritó Denzel levantándose, intentaba evitar que ese hombre enloquecido fuera capaz de dispararle a ella.
Unos hombres llegaron a ellos, detuvieron al hombre y se acercaron a Denzel.
No tardó en llegar la policía y una ambulancia, Denzel estaba a punto de desmayarse, había perdido sangre, estaba mareado.
Cuando llegaron al hospital, Magnolia corría tras la