Lugh entró en la casa, las mujeres retrocedieron, lo vieron entrar tan desesperado, el hombre no les hizo caso, fue hasta el despacho, entró y cerró la puerta de un fuerte azote.
—Creo que esto te causará problemas, Vanessa, tal vez Marbella Ronsard está muerta, pero se ha convertido en un fantasma que te perseguirá.
—¡Cállate, Pina! ¿Eres mi aliada o mi enemiga?
—¡Hija! —exclamó su madre ante sus palabras
—Aunque Marbella se convierta en un fantasma, ya he acabado con ella, nunca volverá,