—¡Es imposible! ¡Lugh no sería tan perverso para intentar matarme!
—¡Escúchame, debes salir del maldito auto! Él quiere una vida por otra, ¡te matará, Marbella! Por favor, ¡sal de ahí!
La llamada se cortó, Marbella intentó llamarlo de vuelta, su corazón latía con fuerza, tenía temor, ¿podría Lugh Ackerman, el hombre que tanto amaba desde niña, ser un hombre tan cruel, dispuesto a matarla?
No lo creía, recordó cuando eran felices, ahora ese recuerdo estaba nublado en su mente.
Escuchó al cho