—¿¡Vanessa, Saint?! Muy bien, hombre, tu familia estará bien, haré que te saquen de prisión.
El señor Peterson estaba por irse, cuando el hombre lo detuvo.
—Señor, ¿jura que cuidará a mi familia?
El hombre le miró.
—Sí, lo juro, aunque usted debe comprender que lo que hizo, fue un acto terrible.
John Kansas asintió.
—Lo reconozco, he destruido todo lo que amo, estoy tan arrepentido.
El investigador salió y se fue, su chofer le dijo que los estaban siguiendo, detengámonos en la casa del al