George.
Limpié mis manos al ver la sangre en mis nudillos, los tenía rotos por la paliza que recibió el imbécil de Zac. El cual tosió con la sangre y dientes quebrados que expulsó.
__ Eres un maldito. - masculló con las manos en el abdomen, mientras se escudó atrás de una silla. - Un maldito animal.
__ Y seré tu pesadilla, porque me enojó que te metieras con Marlene, pero me enfureció el saber que te atreviste a insultar e intentar hacer algo contra Marina. - dictaminé mirando el desastre. -