George.
Recorrí las calles de São Paulo, dentro del auto con un único pensamiento que se repitió una y otra vez en mi cabeza. No tenía ni como detenerlo, porque solo deseaba verla.
Tenerla de nuevo conmigo era mi motivación. Sentirla cerca, para cersiorarme que en verdad la tenía fue una gran razón para no dejar que mi misión se nuble. ¿Estaba justificado? Claro que sí, no podía dejarla lejos míos si ese infeliz se la había llevado con él, sin decirme, sin siquiera avisarme que estaba con vida