Marina.
Ya estaba en la mesa cuando bajé, con el desayuno servido y un lugar más, el cual supe que era para mí cuando señaló la silla.
Extrañada me acerqué y me senté descubriendo un plato de comida que olía extremadamente delicioso. Muy variado, con mezclas que no sabía que supiera me gustaban. Aunque se lo achaqué a que fue mera casualidad.
__ Hoy iremos al club. - avisó y asentí. No me gustaba, pero era mi deber, fue lo que acepté en el contrato. - Hay un rumor en ese lugar al que no quiero