Capítulo 36. Lo siento, señor
En la hacienda Arrabal, Egil decide pasar a ver a Adelaide a su habitación luego de dos días sin hacerlo. Las palabras de su tía están muy vividas en su cabeza y lo confunden. Aunque está en su naturaleza ser cruel con las personas que odia o desafían, hay acciones que simplemente no consigue hacer con ella y ese es el motivo real por la que ella aún sigue viva, de lo contrario, ya estaría tres metros bajo tierra.
El camino que antes le costaba varios minutos recorrer para llegar a su habitació