Capítulo 157. Sí, quiero ser tu esposa
En Roma, cinco años después…
—¿Es en serio? —Adriano deja su copa de champaña a un lado y se acerca a Emma, quien está apoyada por el barandal de la terraza, pero mirándolo a él.
—Por supuesto. Nunca estuve más segura de esto —responde ella con su habitual sonrisa que derrite de amor a Adriano.
El hombre se acerca a ella y toma su rostro con ambas manos antes de dejar un beso suave en sus labios. Ha esperado por este día pacientemente por todos estos años. En muchas ocasiones quiso desistir, a