Capítulo 122. Quiero comprobar algo
Seis meses después…
—Señora Adelaide, el señor Egil se encuentra ocupado en algunos asuntos importantes ahora mismo. No podrá recibirla —informa Ester colocada en la puerta—. Cuando él se desocupe voy a informarle que estuvo aquí.
—Muchas gracias, Ester, pero no es necesario —responde Adelaide.
Por increíble que parezca, la joven solo sonríe y se marcha sin decir nada más. No es necesario preguntar qué es eso tan importante en el que está ocupado su esposo, porque es capaz de adivinarlo perfect