Capítulo 105. Madre e hija juntas
En las noches, Egil lleva a su hija a su habitación para no perderla de vista y de día es cuidada por su niñera mientras él se ocupa de sus asuntos. En la finca, Adelaide mejora debido a algunos tés que Nora envió para ella por medio de Mercedes. A la noche se sienta encima de una roca y mira hacia el balcón de la habitación de su esposo. Ya había olvidado esa sensación de pérdida que ahora la ahoga. No puede creer que esté separada de su hija, tan cerca y tan lejos a la vez.
No puede evitar po