96 El adiós.
Diego se marchó, Milena cabizbaja cerró la puerta, luego volteó para ir a la cocina y vio a Karin en la sala observándola con una mirada cargada de complicidad.
—¿Qué estás haciendo parada ahí? —Preguntó molesta y avergonzada; Karin con una sonrisa le dijo:
—¿Por qué no me lo habías contado?
—¿Contar qué?
—Que andas con el hermano de Ignacio.
—No ando con él.
—Escuché la conversación, por las cosas que te dijo es evidente que ese hombre está enamorado de ti… ojalá Ignacio alguna vez me hubiera