Ignacio fue a cenar con Casandra a su apartamento, pues ella lo invitó. Le contó lo sucedió con el inspector Reyes mientras comían.
—Es un viejo sabueso.
—Si, pero me mantuve firme, me hice el ofendido por sus sospechas. Admiro la intuición que tiene, no se equivoca, sabe que algo sucede pero no logra discernir con claridad de qué se trata.
—Ignora que existen dos Silvias, solo con saberlo descubriría muchas cosas.
—No creo que lo descubra, mientras Silvia esté encerrada nadie sospechara nada.